Editorial

RECUERDOS, VIVENCIAS, COMPROMISO

Acaba de terminar mayo. Un mes “muy salesiano”. El día 6 celebramos a Domingo Savio, el adolescente del Oratorio que bajo la guía de Don Bosco recorrió en sus quince años un camino de plenitud que lo llevó a la santidad. El día 13 fue la fiesta de María Dominga Mazzarello, la joven de Mornese, que tras entregar su vida al Señor y crear diversas formas de servicio y evangelización para las niñas de su tiempo, se cruzó con Don Bosco, encontró la respuesta a sus intenciones apostólicas, y cofundó con él, el Instituto de las Hijas de María Auxiliadora.

Y el día 24 celebramos a María Auxiliadora, la advocación mariana más querida por Don Bosco. María ocupó un lugar muy importante en su vida, en su ministerio sacerdotal y en su proyecto educativo para bien de los jóvenes. Él nos enseñó a quererla y reconocerla siempre presente, la hizo una de las columnas de su sistema educativo, y la sintió tan cercana, que al fin de su vida pudo afirmar: “Ella lo ha hecho todo”. La celebramos en nuestras casas y presencias, y lo hicimos como familia salesiana en la peregrinación a su Santuario en Villa Colón, la otoñal tarde del domingo 25.

Mayo trajo también dos acontecimientos para renovar el entusiasmo por la vida y el proyecto de Don Bosco y la misión de educar y evangelizar a los jóvenes: la visita del p. Natale Vitali, nuevo Regional de América Cono Sur, y el comienzo del proceso de estudio, asimilación y puesta en práctica del Capítulo General 26. El testimonio de los delegados de nuestra Inspectoría, la difusión de las conclusiones, los encuentros de animación, y el estudio y dedicación que los Salesianos estamos poniendo para conocerlos y ponerlos en práctica, alientan a mirar con esperanza los tiempos que vienen.

Al inaugurar el Capítulo General 26, el Rector Mayor decía a los capitulares: “El objetivo del CG26 es tocar el corazón del salesiano para hacer que sea ‘un nuevo Don Bosco’, ¡un intérprete suyo hoy! Hemos expresado esta meta diciendo que el CG 26 quiere ‘despertar el corazón del salesiano con la pasión del ‘Da mihi animas’. Estamos seguros que alcanzaremos el objetivo, si cada salesiano se identifica con Don Bosco, aceptándolo en su vida como ‘padre y modelo’. Para eso, tenemos que renovar nuestra atención y nuestro amor a las Constituciones, captando toda su fuerza carismática”.

Como se sabe, el Capítulo General 26 abordó cinco núcleos temáticos -Volver a Don Bosco y a los Jóvenes, Urgencia de Evangelizar, Necesidad de Convocar, Pobreza Evangélica y Nuevas Fronteras- procurando descubrir la llamada de Dios, analizar la situación y establecer líneas de acción. La llamada de Dios es el fruto de un discernimiento que procura, desde la mirada a Don Bosco y a los jóvenes, captar qué quiere Dios de nosotros hoy. La situación recoge el fruto de la búsqueda de los hermanos que, conscientes de que Dios habla a través de la historia, señalan los aspectos positivos y las realidades problemáticas. Y las líneas de acción indican las prioridades que la Congregación quiere afrontar en el próximo sexenio, articuladas en intervenciones que se refieren a cada salesiano, a las comunidades, las inspectorías, las regiones y el gobierno central.

Reconociendo con agradecimiento y realismo un pasado de luces y sombras, mirando el presente “con temor y con esperanza”, queremos seguir sembrando un futuro que haga realidad para todos, y especialmente para los jóvenes, el sueño de amor del Padre Dios.


p. Horacio G. Penengo

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