El puzzle

ENERGÍA EÓLICA

Próximamente, UTE comenzará a desarrollar sistemas de energía eólica para complementar las fuentes energéticas del país. Ya desde la década del treinta se ven molinos de viento que alimentan de electricidad a las chacras. Hoy las necesidades energéticas requieren sistemas más sofisticados para obtener el mayor rendimiento energético posible. La ubicación geográfica, el tamaño, la orientación: todo tiene que ser tenido en cuenta para aprovechar mejor el viento.

Los nuevos “molinos” o aerogeneradores constan de unas palas o rotores que giran mediante ejes o bujes que los sostienen y los conectan a un mecanismo multiplicador de giro. ¿Qué significa esto? Cada vez que las palas completan un giro, éste es multiplicado por el aparato en un número superior, de manera de transmitir al generador de electricidad mayor potencia de movimiento.

El mecanismo está ubicado en la parte superior de la torre del aerogenerador, una estructura que se conoce como góndola, y que posee en su interior un complejo mecanismo de control de potencia y de orientación. Este último permite que la parte superior pueda ser orientada hacia la dirección en la que el viento puede ser mejor aprovechado. Incorporado a esta estructura hay un controlador de velocidad del viento, que tiene la posibilidad de detener su funcionamiento en caso de fuerzas eólicas elevadas -como ciclones- que podrían destruir el sistema.

El rendimiento varía según tamaño y número. En Europa hay campos de aerogeneradores que suministran energía eléctrica a poblaciones enteras. Uruguay tiene condiciones óptimas para hacerlo.

Humberto Gutiérrez Regal




SÓLO DE LOS OJOS…

Había un hombre que, a causa de una guerra en la que había peleado cuando era joven, había quedado ciego. Para poder subsistir y continuar su vida, había desarrollado una gran habilidad y destreza con sus manos, lo que le había permitido destacarse como un estupendo artesano. Sin embargo, su trabajo sólo le permitía asegurarse un sustento mínimo, por lo que la pobreza era una constante en su vida y en la de su familia.
 
Una Navidad quiso regalarle algo a su hijo de cinco años, que no había conocido otros juguetes que los trastos del taller de su padre, con los que fantaseaba reinos y aventuras. Pensó en fabricarle, con sus propias manos, un calidoscopio como el que él había tenido en su niñez. En secreto, y de noche, fue recolectando piedras de diversos tipos que trituraba en decenas de partes, pedazos de espejos, vidrios, metales, maderitas, etc.
 
Al terminar la cena de Nochebuena, al oír la voz del pequeño, pudo imaginar la sonrisa de su hijo al recibir el regalo. El niño estaba feliz por lo que esa Navidad le había traído de las manos rugosas de su padre ciego, en la forma de ese maravilloso juguete que nunca había conocido.
 
Los días y noches siguientes, el niño llevó a todos lados el regalo, y volvió con él a sus clases en la escuela del pueblo. En los recreos, lleno de orgullo, mostraba y compartía el regalo con sus compañeros que también estaban fascinados con aquella maravilla, y se empujaban para poner sus ojos en el lente y dirigirlo al sol.
 
Uno de ellos, tal vez el mayor del grupo, se acercó al hijo del artesano y le preguntó con la ambiciosa intriga que sólo los niños pueden expresar: -"¡Qué maravilloso calidoscopio te regalaron. ¿Dónde te lo compraron? No he visto nada igual en este pueblo". El niño, orgulloso de poder revelar desde su pequeño corazón la emocionante verdad, contestó: -"No. No me lo compraron en ningún lado. Me lo hizo mi papá". A lo que el otro replicó, con cierta sorna y con tono incrédulo: -"¿Tu papá? imposible... ¡Si tu padre es ciego!".
 
El niño quedó mirando a su compañero, y tras una pausa de algunos segundos, sonrió como sólo un portador de verdades absolutas puede hacerlo, y le contestó: -"Si. Mi papá es ciego, ¡pero sólo de los ojos!”..




CINE PARA DISFRUTAR

Casi fuera de la cartelera, y sin mayores repercusiones comerciales, las salas cinematográficas de Montevideo nos han regalado la posibilidad de emocionarnos con la historia de cinco mujeres, de culturas muy diferentes a la nuestra, pero que nos enseñan cómo algunas cosas fundamentales de la vida son muy similares, aún en muy diferentes lugares y situaciones del mundo.

Caramel es una coproducción franco-libanesa que, a través de esas confesiones de intimidades de las personas que se dan muchas veces en una peluquería, como la que se recrea en la película, ubicada en un barrio de Beirut, permite emocionarse, llorar y reír, a partir de los sentimientos y las vivencias de los protagonistas. Amar a un hombre y descubrir luego que está casado, estar próxima a una boda musulmana y no ser virgen, sentirse atormentada por verse atraída por otra mujer, resistirse a envejecer, y estar dispuesta a sacrificarlo todo para cuidar a una hermana mayor, son algunas de las complicidades que se entretejen entre cortes de pelo y depilaciones realizadas con una pasta caramelizada de azúcar, agua y limón, que da origen al título de la película.

Distintas edades, distintos intereses, distintos amores. Cada una de ellas vive su condición de mujer en la búsqueda de un equilibrio, muchas veces precario, entre lo tradicional y lo moderno, entre la búsqueda de la libertad y la exigencia de respetar las normas de la sociedad en la que viven. Todas son mujeres que quieren vivir plenamente, que necesitan que algo cambie en sus vidas, y que llegan a descubrir que lo primero y fundamental para que eso pueda suceder es que son ellas mismas las que tienen que animarse a cambiar.

La película refleja también la riqueza cultural de una realidad marcada por la mezcla de religiones, familias y costumbres sumamente conservadoras, y las exigencias de un mundo que pide a gritos que algunas cosas sean diferentes. La femineidad, la sensualidad, el deseo de estar con otros, y el color de las escenas contrastan con la vida de un Beirut gris, triste y rutinario.

Lejos de ser una exaltación del feminismo, Caramel conquista a hombres y mujeres que llegan a las salas para disfrutar de un cine diferente, y se van con las retinas impregnadas de rostros felices de mujeres que viven y quieren vivir.


Mariela Addiego




PARA PENSAR



En los últimos 200 años se han extinguido 103 especies de pájaros, casi la misma cantidad que en los 500 años anteriores.

Los países del G8, que representan el 13% de la población mundial, son responsables del 45% de las emisiones de gases nocivos en todo el mundo.

Los equipos uruguayos de fútbol no han ganado ninguna de las 46 copas internacionales -entre Libertadores, Sudamericana, Conmebol y Supercopa- que se jugaron desde 1988. Y junto con los equipos venezolanos, son los únicos que nunca jugaron una final en las 36 copas continentales disputadas desde 1995 hasta hoy.

En el primer año de gestión, el Defensor del Vecino de Montevideo recibió 1126 denuncias relativas a servicios municipales, de las que pudo solucionar 382 (34%). El 21% de las denuncias son sobre arbolado, el 15% sobre tributos, y el 64% restante sobre otros aspectos de la gestión municipal especialmente vialidad y espectáculos públicos.

El número de personas que utilizan el teletrabajo para vender sus servicios o productos al exterior creció más de 50% en el último año y el ingreso de divisas por este concepto aumentó 126% con respecto a 2006, alcanzando los 430 millones de dólares. El crecimiento neto fue de 240 millones de dólares en un año.

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