30 días |
|
FLORIDA: DEL PAPEL AL GIGA Hay una frase que, al menos en Florida, ya ha quedado atrás: “Me perdí toda la tarde en la Intendencia”. El proyecto Florida Digital comenzó hace más de dos años, capacitando en informática a los funcionarios municipales y provocando su cambio de mentalidad. Se creó el expediente electrónico, a través del que los contribuyentes pueden realizar trámites ante el Municipio, desde cualquier lugar del mundo, a través de Internet... Y si alguien no se anima con las computadoras, puede recurrir a “Miguelito”, el contestador telefónico de la Intendencia, que responderá las preguntas sobre su expediente, procesará la información sobre un vehículo, anotará su reclamo o le dirá cuándo tiene que pagar por Contribución Inmobiliaria. El secretario perfecto, las veinticuatro horas, todo el año... Fueron los primeros pasos, porque la digitalización floridense siguió adelante. Poniéndole corazón y recursos a la idea, el Gobierno Departamental amplió sus redes y creó oficinas digitales en cada Junta Local del departamento. Creó además seis Centros para “democratizar” el conocimiento y la inclusión digital, dio vida al Portal de la Salud, y, en convenio con los respectivos Ministerios, colabora en tiempo real con la Policía de Tránsito y con Policía Caminera para el relevamiento de rutas, vehículos y conductores. Como si fuera poco, recordemos que el Plan Ceibal “abrió sus laptops” en Villa Cardal, y desde ahí se ha ido extendiendo a todo el país. El hecho ha llamado la atención y ha generado reconocimientos dentro y fuera de fronteras. La Asociación Iberoamericana de Centros de Investigación y Empresas de Telecomunicaciones (AHCIET) otorgó al proyecto floridense el Primer Premio de la categoría “Ciudades Pequeñas”, entre todas las ciudades digitales de América Latina; y el Segundo Premio en la categoría “E-Inclusión”, por el compromiso y los logros alcanzados para universalizar las tecnologías de información y comunicación. A nivel nacional, Enrique Rubio, Director de la Oficina de Planeamiento y Presupuesto, señaló el camino de la Intendencia de Florida como la ruta que todos los organismos públicos tienen que recorrer el próximo quinquenio. Con esta idea, la OPP está impulsando la creación en todo el país -comenzando por las localidades más pequeñas- de sesenta Centros de Atención al Ciudadano, que gestionarán en forma integrada las acciones de los Ministerios y Empresas Públicas en un mismo local.
ELLOS MAL... ¿Y NOSOTROS? El Parlamento de la Unión Europea acaba de aprobar una normativa que habilita la detención por hasta un año y medio de inmigrantes ilegales que se nieguen a partir por iniciativa propia en un plazo de 30 días, y prohíbe su ingreso al bloque por cinco años. La legislación busca endurecer las penas contra los residentes sin documentación y homogeneizar los estatutos regionales. Hace tiempo que, por el envejecimiento poblacional, los europeos están preocupados por la falta de trabajadores calificados para competir en el Primer Mundo. Por eso ofrecen beneficios para atraer jóvenes capacitados, buscando impedir que elijan otros destinos, y endurecen el trato con los ilegales, a quienes acusan de saturar los sistemas de salud y amenazar la seguridad y la integración social. La decisión fue rechazada por los mandatarios de América Latina, desde donde parten miles de emigrantes. El presidente Tabaré Vázquez recordó que antepasados europeos fueron recibidos “con los brazos abiertos por estas tierras”, se los cobijó y se les dio oportunidad de una nueva vida. Es razonable exigir un retorno a esa hospitalidad brindada. Por un lado, este legítimo reclamo da pie para pensar cómo recibe hoy Uruguay a los extranjeros, sobre todo a los que llegan más por necesidad que por placer, como los uruguayos que llegan a Europa. ¿En qué condiciones viven los colombianos que huyen de los conflictos políticos de su país, o los peruanos que trabajan en la pesca? ¿Qué oportunidades hay para los refugiados africanos? La reflexión puede abarcar también la capacidad de acogida de la Capital en relación a los habitantes del Interior, y de la ciudad con los que provienen del medio rural. Por otro lado, la decisión de los europeos no tiene que relegar la discusión sobre los motivos por los que parten los uruguayos y lo que se hace para impedir una emigración de carácter estructural. Respetando el derecho de cada persona a elegir el lugar donde vivir, conviene pensar la viabilidad del Uruguay como país. Estudios recientes muestran que quienes emigran son personas capacitadas, que cada vez más se insertan en trabajos acordes con sus estudios y no en tareas de escasa especialización. Uruguay pasó de recibir inmigrantes a expulsar habitantes, en parte por la incapacidad de satisfacer sus expectativas. La legítima protesta no puede eludir el análisis de las responsabilidades propias. Que lo urgente no quite lugar a lo importante. Sebastián Rebellato ¿PERROS PELIGROSOS? El Canis lupus familiaris no es otro que el perro. En realidad, una subespecie del Canis lupus, es decir, del lobo, del que desciende. Y como tal, comparte con él elementos en común como, por ejemplo, su potencial agresividad. La característica de familiaris lo diferencia de su ascendiente. Su domesticación y su conducta no dependerán sólo de la raza y sus características innatas, sino también del responsable de domesticarlo -domus significa casa- que deberá saber conjugar límites y afecto. Ante la realidad de violencia e inseguridad que se vive en Uruguay, el problema no se reduce a los perros. Hay ignorancia de muchas cosas que nos rodean, desde la potencial toxicidad de algunas plantas hasta la potencial agresividad de los animales. El horrorizarnos, con razón, de los ataques de perros a personas, no tiene que hacer olvidar que el principal problema de la violencia no son los animales sino las personas. Hace algunas semanas, la prensa informó ampliamente la muerte de una señora por un perro traído a su casa por su hijo, justamente con la finalidad de cuidarla. Cada vez se ven más perros, y cada vez más grandes. Como sociedad sentimos inseguridad y miedo. Y buscamos respuestas que a veces son aún peores... Todos los pasos de la vida exigen responsabilidad. Y los perros exigen conocimientos y cuidados. No es lo mismo un perro criado de cachorro que uno traído a casa cuando es adulto. Y junto a la responsabilidad: conciencia social. Las normas sobre la tenencia de perros -no sacarlos a la calle sin correa ni bozal, levantar sus excrementos, etc.- son claras, pero forman parte de esa indiferencia colectiva a la que todos nos hemos acostumbrado. Los animales en una casa no son juguetes de peluche. Hay que educarlos, alimentarlos adecuadamente, atender su salud y muchas otras exigencias. ¡Quien no pueda hacerlo, que no los tenga! Le darán más dolores de cabeza que beneficios, e incluso, podrían llegar hasta a costarle la vida. De todos modos, la seguridad no se mejora con perros, armas o rejas. Hay que volver a los viejos valores de la solidaridad, últimamente aplastados por el individualismo, la desconfianza y el miedo. Y si elige tener un perro, hay que elegir uno que se pueda controlar... Humberto Gutiérrez Regal |